Era un sex symbol, el prototipo de mujer que los estadounidenses deseaban en la década de los cincuenta: rubia platino, exuberante, generosa en curvas y aparentemente, tontita del todo.
La realidad parece haber sido otra, Jayne Mansfield (1933 - 1967) decidió ocupar ese rol (sabía cinco idiomas) a conciencia, pero esa es otra historia que no nos concierne ahora. El tema de este post es derribar la leyenda urbana que cuenta que Mansfield murió decapitada en un accidente automovilístico...pero empecemos por la "maldición".
A fines de 1966 Mansfield y su último novio, el abogado Sam Brody, entraron en contacto con el fundador de la Iglesia de Satán, Antón LaVey, muy popular en el ámbito disipado de las estrellas holiwoodienses de la época. En noviembre de 1966, estando en la casa-templo de LaVey en San Francisco, la pareja charlaba animadamente con el brujo y Brody no podía ocultar el malestar que le provocaba la evidente atracción que su mujer ejercía sobre el "Papa Negro", que la cortejaba en su presencia. Brody comenzó entonces a burlarse del mago creando un ambiente cada vez más tenso que terminó por explotar cuando el despechado amante encendió unas velas negras que LaVey aseguraba, dejaban maldito a cualquiera que las tocara, siendo reservado su uso para el mismo Diablo o él, autodenominado representante directo sobre la tierra del "Maligno".
Tras esta muestra de osadía por parte de Brody, LaVey lo maldijo, prediciendo que fallecería víctima de su maldición, y, como para que no quedara duda alguna, que lo haría en un accidente de tráfico. De paso, también, aconsejó a la despampanante rubia que evitara la compañía de su amante para no correr la misma suerte.
Pasaron los meses y Mansfield siguió frecuentando a LaVey. Durante ese tiempo una serie de pequeños y funestos sucesos le fueron acaeciendo a la pareja (la actriz fue asaltada, acusada de evasión de impuestos, enfermó de neumonía, sufrieron un robo, un hijo suyo fue herido levemente por un león e incluso sufrió un par de pequeños accidentes automovilísticos).
Finalmente llegamos al 28 de junio de 1967, día del trágico desenlace de esta historia. Ese día su coche, un descapotable Buick Electra de 1966, viajaba por la autopista 90, entre Biloxi y New Orleans, cuando la fatal combinación de alta velocidad del vehículo (130 kms/h) y la escasa visibilidad reinantes provocaron que se estrellara contra la parte trasera del remolque de un camión. Murieron los ocupantes del asiento delantero (Brody, Mansfield y el chófer de ambos), salvándose los tres pequeños hijos de la actriz, que iban detrás. Mansfield tenía 34 años. El mito cuenta que la violencia del choque decapitó al objeto de deseo pero en realidad lo que puede verse en las fotografías es una de sus pelucas, ensangrentada y perdida entre el amasijo de hierros en que quedó convertido el vehículo.
Finalmente llegamos al 28 de junio de 1967, día del trágico desenlace de esta historia. Ese día su coche, un descapotable Buick Electra de 1966, viajaba por la autopista 90, entre Biloxi y New Orleans, cuando la fatal combinación de alta velocidad del vehículo (130 kms/h) y la escasa visibilidad reinantes provocaron que se estrellara contra la parte trasera del remolque de un camión. Murieron los ocupantes del asiento delantero (Brody, Mansfield y el chófer de ambos), salvándose los tres pequeños hijos de la actriz, que iban detrás. Mansfield tenía 34 años. El mito cuenta que la violencia del choque decapitó al objeto de deseo pero en realidad lo que puede verse en las fotografías es una de sus pelucas, ensangrentada y perdida entre el amasijo de hierros en que quedó convertido el vehículo.
Otra leyenda agrega que en el mismo momento del accidente y a miles de kilómetros de allí, LaVey estaba en su despacho recortando una fotografía de periódico en la que aparecía llevando flores a la tumba de Marilyn Monroe y al volver la página, advirtió que había una foto de Jayne Mansfield con Brody tomada el día anterior y que, casualmente, la testa de la rubia quedaba cortada.
También se dice que el cantante Engelbert Humperdinck, que vive en la mansión de Mansfield en la actualidad, ha contactado con su espíritu, pero aquí el asunto parece irse ya de madre...



0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada