domingo 15 de enero de 2012

Contra el débil envés


Importante reflexión foucaultiana que es necesario negar a través de unos impostergables hechos y acciones. Oremos por el caos que nos traiga un nuevo orden, para que el populacho envilecido y servil no siga aguantando, votando, comprando y padeciendo en silencio, porque pronto no podrán asirse ni siquiera a su tan manido mantra de esclavo: "y, mientras haya para comer..."

No hay, pues, respecto al poder, un lugar del gran Rechazo, alma de la revuelta, matriz de todas las rebeliones, ley pura del revolucionario. Sino diversas resistencias que son casos de especie: posibles, necesarias, reptantes, violentas, irreconciliables, prestas a la transacción, interesadas o sacrificiales; por definición no pueden existir más que en el campo estratégico de las relaciones de poder. Pero eso no quiere decir que no sean más que una contrapartida, su vaciado en hueco, formando respecto al esencial dominio un envés finalmente siempre pasivo, abocado indefinidamente a la derrota.

Más Foucault aquí.


Michel Foucault (1926 - 1984)

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