miércoles, 1 de octubre de 2014

Ello


Ello pretende ser todo lo que Facebook no es. Es decir una Red Social decente y ética. Es gratuita y por ahora requiere de invitación para acceder. Se caracteriza por no mostrar publicidad y brinda al usuario la posibilidad de permanecer anónimo o de utilizar diferentes nombres, pues sólo requiere de un e-mail para registrarse. La plataforma, que todavía está en fase beta, se rehúsa a seguir un modelo de negocios donde se venden datos personales a empresas para la publicidad.

El sitio, activo desde hace poco más de un mes, pretende tratar al usuario como persona y no mera mercancía (al menos por ahora). Con un diseño gris y minimalista, el sitio recibe 45 mil suscripciones por hora. Su Manifiesto es el siguiente:

Tu red social es propiedad de los avisadores.

Cada post que compartes, cada amigo que haces y cada vínculo que presionas es rastreado, grabado y convertido en datos. Los avisadores compran tus datos para mostrarte más publicidad. Tú eres el producto que está siendo comprado y vendido.

Creemos que hay un mejor camino. Creemos en la audacia. Creemos en la belleza, la simplicidad y la transparencia. Creemos que la gente que hace cosas y la gente que las usa, deberían estar en sociedad.

Creemos que una red social puede ser una herramienta para el empoderamiento. No una herramienta para engañar, persuadir y manipular, sino que un lugar para conectarse, crear y celebrar la vida.

Tú no eres un producto.


Según uno de sus siete co-fundadores, Paul Budnitz, quieren probar que la publicidad no es el único camino para hacer dinero en Internet. Además ponen de manifiesto que lo que está arruinando Internet y creando todos los problemas de recolección de datos y privacidad, tiene que ver con la publicidad como el modelo de Internet. Por el momento, para hacer frente a los gastos de mantenimiento del sitio están recibiendo fondos desde inversionistas privados.

martes, 30 de septiembre de 2014

96 tears



Debutan los Question Mark & The Mysterians con su tema más emblemático y conocido, 96 tears, grabada en 1966 e incluída en el álbum homónimo que alcanzó la posición #1 de las Billboard Hot 100. El tema, único éxito del combo, se llamó primeramente Too Many Teardrops, luego fue renombrado como 69 Tears y, finalmente, se le cambió el nombre por el de 96 Tears.

El grupo viene plantando batalla desde 1962 y su historia tiene miga. El nombre rinde homenaje a un filme de ciencia ficción japonés The Mysterians, en el cual, alienígenas del destruido planeta Mysteroid arriban para conquistar la tierra. El líder de la banda, cuyo nombre real se supone es Rudy Martínez, se cambió legalmente el nombre por el del símbolo de interrogación (o Question Mark en inglés) y su bizarro comportamiento ayudó a catapultarlos a la fama. Martínez, siempre escudado tras unas gafas oscuras, sostiene que es un marciano que convivió con dinosaurios en una vida anterior, afirmando que unas supuestas voces (en plan esquizo total) le han anunciado que que estaría interpretando este tema en el año 10,000.

El grupo, formado exclusivamente por latinos, está además considerado como uno de los principales gérmenes protopunkeros y el revival garagero los mantiene, hoy en día, dando caña.

La letra:

Too many teardrops
for one heart to be cryin'.
Too many teardrops
for one heart to carry on.

You're way on top now
since you left me.
You're always laughin'
way down at me.

But watch out now,
I'm gonna get there.
We'll be together
for just a little while.
And then I'm gonna put you
way down here.

And you'll start cryin'
ninety-six tears.

Cry. Cry.

And when the sun comes up,
I'll be on top.
You be right down there,
lookin' up
And I might wave
come up here.
But I don't see you
wavin' now.
I'm way down here
wonderin' how,
I'm gonna get you,
but I know now,
I'll just cry,
cry, I'll just cry.

Too many teardrops
for one heart to be cryin'.
Too many teardrops
for one heart to carry on.

You're gonna cry ninety-six tears.
You're gonna cry ninety-six tears.
You're gonna cry, cry, cry, cry, now.
You're gonna cry, cry, cry, cry.

Ninety-six tears,
c'mon and lemme hear you cry, now.
Ninety-six tears, whoo!
I wanna hear you cry,
Night and day, yeah, all night long.
Uh, ninety-six tears cry, cry, cry.
C'mon baby, let me hear you cry now,
all night long.
Uh, ninety-six tears! Yeah! C'mon now.
Uh, ninety-six tears!...

lunes, 29 de septiembre de 2014

Wild Willy Wilder (5)


Tras diez meses retorna nuestro caradura e irreverente Willy Wonka, que, con mucha dosis de autobombo, arremete contra esa panda de esnolobotomizados que tienen una visión de sí mismos y lo que les rodea deformada por el veneno tecnomediático en el que estamos sumergidos y contra el cual el único antídoto es, simplemente, el más viejo y efectivo, la cultura.

domingo, 28 de septiembre de 2014

Esencia hispánica


Hace algunos meses terminé de leer el libro del Gran Wyoming "No estamos locos" y he recopilado una serie de demoledores extractos que presento hoy. Metralla inmisericorde que multiplica su poder al ser una entrega de 3X1:

Recordemos que nos criamos entre pillos, piratas, ninfas y rufianes cuyos referente moral y máxima aspiración social eran los hidalgos, que si demostraban ser tales, estaban libres de sus obligaciones fiscales. ¿Quién no tiene un polo rosa para lucir en primavera y ejercer de patriota envuelto en la bandera de la invisibilidad tributaria? El pringao, también conocido como pueblo llano, y soberano en período electoral.


 
El español tiene alguna tara de diseño adquirida durante su evolución, que, dicho sea de paso, no ha sido mucha, pues tiende más bien a lo contrario, a la involución (producto de la cual surgen creaciones intelectuales exclusivas como el «vivan las cadenas», el «muera la inteligencia» o el «viva la muerte», de las que se siente muy orgulloso).

 

El español ha sido un pueblo que, desde que tenemos memoria, ha estado sometido. Nuestra historia está plagada de reyezuelos tiranos, sátrapas, militares medrantes, aristócratas decadentes y, en general, gobernantes incapaces que llegaban al poder gracias a su intransigencia y crueldad, con una característica común: un inmenso amor a la patria sólo comparable al que cursaban al dinero, unido a un desprecio de la misma dimensión por su pueblo; y todo ello, claro está, con la bendición de una Iglesia que legitimaba sus crímenes y atropellos a condición de recibir su parte del botín, que le ha permitido, entre absolutistas y dictadores, juntar un patrimonio mayor que el del propio Estado. Por primera vez, el que parte y reparte no se queda con la tajada más gorda. Resulta paradójico que aquellos que renuncian al matrimonio sean los que poseen mayor patrimonio.


El Gran Wyoming (1955), de su libro "No estamos locos" (2013)